jueves, 20 de marzo de 2014

Lo sabes

Separación, me dejas un hueco en la cama llevándote puesta su ropa, me desespero buscando besos que robas y me quitas, dejando en el aire su espacio, su vacío inmaterial.
Divorciate de la soledad, grita al silencio, rompe tu contrato, arrímate a la desesperación de que siempre suene la radio en casa, de dormir con un cojín cubriendo el espacio de la cama que a ti te sobra.
Quiere a ese odio porque se siente solo al igual que tu y compartís ambos la misma base, ambos sois ese hueco, lo que falta.
Arráncate la ropa esperándolo y duerme por primera vez ocupando toda la cama porque en el fondo sabes que no volverá.


Demasiado

Mi mano sangra tinta en un papel que apenas reconozco, entre lineas dividido. Me asombro al ver mi letra, ahora ya cambiada por el tiempo al igual que mis palabras que solo son resquicios de los sueños juntos y miradas perdidas en una soledad de una cama con demasiado espacio

martes, 4 de marzo de 2014

niña

Si te prometen al luna mi niña, que te den una prueba. Pide que te traigan un cráter, no que te lo hagan, pídeles el polvo de su superficie, no que te lo echen.
Mi niña, cuando te prometan la luna, corre lejos, te mienten. 
No mires a la luz directamente o después no distinguirás sombras.
Cuando todo se oscurezca lánzate a la incertidumbre pero nunca te aferres a unas caricias.
Cuando crezcas, no los creas, no nos escuches.
Cuando crezcas niña, cuando crezcas...nunca antes 

Bramar

Querer imitar al mar y bramar, gritar "¡Qué te jodan!" y destruir todo a mi paso. Derrumbar tus putos castillos de arena en los que yo no entro, desbaratar cada plan e ilusión, hacerlas añicos.
 Hacerme tanto daño a mi misma que no me quede nada. Iniciar todo una vez más, pero esta vez sola, completamente sola. 
Irme. 
Sin ti, sin vosotros, sola.
Odiarme por irme y a la vez saber que de eso se trata, de odiarme por atreverme a olvidar, a superar y a aprender.
Aprender que es mejor así.
Odiarme por alejaros ya que no soporto este encierro. Irme sin avisar y volver cuando no quede nada de lo anterior, ni uno de esos resquicios en los que encuentras tu pasado, ni una foto, ni una persona.
Amarrarme al árbol de un barco y surcar mi huida. 
Amar un viento en el que la sal salpique la nada, no hablar y llenarme del silencio de mi compañía.
No necesito nada, no necesito nadie.
No quiero caricias, ni las soledades que vienen detrás de ellas.
Quiero aprender a no necesitar para no extrañarlo, quiero ser más fuerte que el tiempo, y masticar tu destino, esa escusa que acogiste de una esquina y no cesa de repetir que no soy un error, que me quieres por que soy así, dulce falacia que simplifica lo que se escapa a tu conocimiento
No!
Me iré sola y volveré sin necesitar a nadie, pero conmigo misma