jueves, 1 de mayo de 2014

Rizos

Inevitablemente, pasará el tiempo, para mi, para el mundo. Para todo
Creceré sin cambiar, me teñiré de nieve y veré estropearse lo único que considero bonito en mi,  mi pelo. Lo más probable es que me vuelva semi calva y no quede nada de mis rizos.
Pero tranquilos, no soy lo suficientemente superficial como para que eso pueda afectarme, al menos no por el momento. Lo que me preocupa no es el final inevitable al que todo el que viva llega, de eso se trata la vida, es un comienzo y un final. Lo que me intriga es ese final, no sé si seré una loca igual que siempre y gritaré y tendré más fuerza que que nadie, mientras muerdo el polvo creyendo que es el mundo o si por lo contrario como suele ocurrir me iré consumiendo poco a poco, como una llama hasta apagarme antes de morir. 
Me intriga por que llegados a ese punto tal vez un día despierte dando un brinco y gritando que nadie, jamas, puede ni podrá librar mis batallas. 
Y ahora lo digo y repito, que para defenderme estoy yo y con migo basta y sobra, pero me pregunto como seré, como me veré. 
Sinceramente creo que nunca seré capaz de reconocerme en un espejo, siempre veré mis rizos, mi pelo castaño y mis malditas pecas, por lo que me alegra pensar que tal vez la vejez no me afecta demasiado pero siempre cabe esa posibilidad de que en algún momento me de cuenta de que soy una vela y termine apagandome aun dando luz.

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