viernes, 20 de mayo de 2016

Será

Sonreírte es sencillo pero soñarte es hiriente.
Sin esperar, sin requerir y sobretodo, como si por accidente ocurriera, sin querer.
Ya no grito. No lloro pero te cuento todo sin mediar palabra.
Ya apenas recuerdo como jugábamos o como te escondías por el salón. 
Lo que sí recuerdo como me llevabas al parque, como me hacías reír y rabiar, donde me escondías las chuches. 
En el pueblo era el primer cajón del escritorio, en tu cuarto era el armario.
Siempre tendremos el zumo de limón ¿verdad?
Será una década el 18.

No hay comentarios:

Publicar un comentario