lunes, 27 de noviembre de 2017

Indignación es decir poco.
Piensa
Qué harías si alguien que no conoces de NADA te escribe porque consigue tu numero de un grupo, y te escribe para conocerte, porque claro no todo es el físico que es por lo que le has gustado. 
A pesar de que la única vez que te ve, estuviste hablando de tus proyectos personales, la universidad y debatiendo en una conversación abierta. 
Pero claro, lo único que ve es el físico y palabras inconexas.
Qué harías si cada puto día de tu vida la imagen va delante, si se te evalúa cual vaca de feria y encima ni lo disimulan! te lo dicen!
 En ocasiones no hay una mala intención detrás porque es la manera "normal" establecida por la sociedad de relacionarse.
Preguntas a cualquiera que le diría a una mujer para entablar conversación y siempre sale primero un piropo, un alago, da igual que esa mujer hable de Marvin Harris , de la justicia, de primates o del cumpleaños de su sobrino. Tú no lo escuchas, no te importa . porque lo que ves es una "cara bonita".
No piensas entablar una conversación, preguntarle por libros, comidas o cualquier estupidez prefieres invadir su privacidad sin consentimiento .
Harta, cansada y desanimada por el hecho de que la gente joven siga ese comportamiento.
Pero especialmente con ganas de hacer rodar cabezas.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Se quedará las plumas

La libertad, esa extraña palabra a la que nuestras mentes se aferran, sin discernir exactamente por qué.
Uno de esos instintos más primarios que entre miles de pares de bases asoma cada vez que algo implica renunciar a lo más basal.
Renunciar a lo social, renunciar a la imposición, al mundo que te intentan imponer y no ceder aunque te insistan en compromisos falsos y egoístas, que no, que no son verdades, son posesiones, celos e inseguridades.
Mi instinto no es más que sobrevivir y en ello está el seguir de pie, seguir libre, seguir y punto.

Seguir como sea y con mi libertad por bandera y cómo no, si es necesario, con bragas en el mástil, las tetas pintadas y la mala hostia a flor de piel y el insensato que pretenda atar las plumas, se quedará con ellas de ramillete que al fin y al cabo soy más yo cuanto más desnuda voy.