lunes, 1 de enero de 2018

Los patitos

Y a pesar de los exámenes llegó la sorpresa.
En unos meses recordaré la noche del 12 con un cariño indescriptible y al mismo tiempo alegría y tristeza.
Lo segundo por no teneros cerca pero lo primero porque sé que eso no durará, porque al fin y al cabo sois la familia que he elegido, sois los cachitos de pan que me aguantan por las buenas y las malas.
Me hacéis reír , llorar,gritar....pero sobretodo me hacéis feliz.

Porque ya os habéis habituado tanto a la locura diaria que encontrar un cráneo en una cazuela no os impresiona, que me dais permiso para poner un "criadero de herpetos", pegaros con almohadas, y tener orugas urticantes.
Que ya no os asustáis si os digo que después de jugar todo el verano con monos, me da por los rumiantes esos de una tonelada en peligro de extinción y me voy durante un mes a darles besos.
O cada vez que cambio mi plan de ruta del año que vine por perderme un poco más por la selva de cualquier país que caiga en la desgracia de ofrecerme una oportunidad.

Por todo eso, por ser vosotros y porque mi casa será la vuestra.
Porque cada uno de vosotros llena un trocito de mi.

Gracias por todo aunque me digáis que no es nada, gracias por hacer que este año sea de los mejores de toda la carrera aunque hayamos tenido que prescindir de nuestro vasco y del gallego favorito (no nos dais envidia viviendo en Mejico y haciendo censo de cocodrilos o viendo tortugas bebés, pero os odiamos un poquito).
Y gracias a esa persona que a conseguido abrirse camino poquito a poco para conocerme incluso cuando no contaba con ello y yo solo se lo ponía difícil. Por ser un orangután, zurdo, cariñoso, dulce y paciente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario