El corazón te deja de latir mientras el de él, sigue a un ritmo desenfrenado contra tu pecho mientras llora.
Solo tiene dos meses.
Le calmas, repares tu pan con los otros seis niños.
Nadie llega, es de noche.
Esa es la realidad acá.
Esa es la vida.
Encontrar siete niños en la calle, no es tan raro.
Que una de esas "niñas" acabe siendo la mamá de tres de esos niños incluido el bebé, que no deja de toser.
Las otras dos niñas son parte de su inmensa familia.
Dos días más tarde los visitas al completo y pierdes la cuenta de los niños que se encuentran en una casa sin baño, sin suelo, sin agua, sin alimento.
Desesperación y el corazón en paro.
Pero al día siguiente necesitas levantarte de nuevo y seguir.
Y son ellos los que te dan cuerda, para continuar andando.
Solo tiene dos meses.
Le calmas, repares tu pan con los otros seis niños.
Nadie llega, es de noche.
Esa es la realidad acá.
Esa es la vida.
Encontrar siete niños en la calle, no es tan raro.
Que una de esas "niñas" acabe siendo la mamá de tres de esos niños incluido el bebé, que no deja de toser.
Las otras dos niñas son parte de su inmensa familia.
Dos días más tarde los visitas al completo y pierdes la cuenta de los niños que se encuentran en una casa sin baño, sin suelo, sin agua, sin alimento.
Desesperación y el corazón en paro.
Pero al día siguiente necesitas levantarte de nuevo y seguir.
Y son ellos los que te dan cuerda, para continuar andando.
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