miércoles, 22 de septiembre de 2021

Mis vidas

 Y mañana hará un año que el alma se me partió. 

Donde los caminos se bifurcaban sin ni siquiera saberlo. 

Donde se hizo tarde al esperar a ayer, pero era demasiado pronto para rogar por un mañana. 

Un día que no llega.

¿Dónde están lo viajes?

Volví a cruzar tu océano y pronto lo volveré a hacer. Que esa tierra me ha llenado y ya forma demasiado de mi. 

Es indescriptible y nada de lo que cuente será nunca suficiente. Pero aún así entre letras lo intentaré.


El turquesa se puede volver casi negro en cuestión de horas, la diferencia entre el cielo y las aguas es tan pequeña que como si de un espejismo se tratara en ocasiones navegas sin rumbo a la espera de alguna señal de que no es un sueño inmenso.

A veces las noches rugen sin necesidad de levantar la voz, pero en mitad del silencio su luz atraviesa todos los rincones hasta hacerte saber que está ahí.

Nada, nada de lo que cuente e suficiente para saber lo que es sentir la primera lluvia de la temporada. 

Nada  como lo que es ver las aguas remontarse río arriba retano a la gravedad.

Nada como trepar metros al amanecer para desayunar.


Todo , es volver y sentir las risas de nuestros niños, sus abrazos y enfados.

Las rabietas y caprichos.

 Niños que crecen y ríen pero que sobretodo, que viven.


No sé cuanto aguantaré, pero sé que daré todo. 

No sé cómo ni me importa. Pero lo haré, haré lo que sea necesario para seguir ahí. Con ellos, aunque "mis vidas" me cuesten la mía.




Petequias


Libertad...¿dónde estabas?

Dónde estaba el sol en la cara, marcando los labios y parpados ya salpicados de alegría, con esos pequeños regalos que me das al iluminar mi cara cada vez que me acaricias
Yo me llevo tus regalos  siempre que dejo el sol guerrero de este continente, pero cuanto más me alejo de ti, más rápido desaparecen...

Dónde estabas brisa, que tus susurros en los vainillos  se volvían del amarillo que los tapiza y me contaba los secretos que transportabas.

Días en la mitad del eje que rota y sigue, sin esperar a nadie.Y sin embargo, parece que aquí la gravedad cae menos y que la tierra gira sonando en adagio.

Y la vida andante arrastra los caminos y rutas, otras veces... junta la lluvia y la mezcla de las aguas, da a los ríos más extensos y maravillosos. La visión de ser un océano, del mismo modo como si de un espejismo se tratara, las ilusiones hacen que la vida se me presente inmensa.





viernes, 1 de mayo de 2020

Moyobamba


Hace algunos años creía que el camino que he recorrido sería mucho más duro de lo que finalmente ha sido, no ha sido un paseo, pero decir que ha sido terrible, no sería justo. 

He disfrutado de casi todas las piedritas que he chutado.

En ocasiones incluso de los boquetes o las vistas del mar desde un barranco (y más en Lima)
Todo en mitad del batiburrillo de ideas y objetivos, sueños y deseos que ya no son solo míos, después de todo los compartimos.

Creía que compartir mi locura sería imposible pero...al parecer lo imposible es separarnos, ni el atlántico en su extensión, ni el amazonas en su densidad han podido.

Ahora, una vez más,  tenemos delante la vida.

Una vez más, el cambio radical de todo lo que conocemos 

Pero estamos preparados, tenemos 75 "hijos" sin contar los de cuatro patas, tenemos experiencia en desaparecer en la selva buscando aulladores, en recorrer mundo, en amarnos, en vivir...

Ahora...¡investigar!

Moyobamba nos espera y seguro que no hay mucha diferencia con Palenque o Esperanza.

Despertaremos con aullidos terribles de los dueños de la selva, caminaremos con el tintineo agudo de los pichicos y una vez más lo que veré junto a mi será el mar que necesito.

El mar que me falta en la selva, pero eso sí... como siempre, a través de tus ojos.

Océano

Amor y libertad

Sonaban incompatibles para mí, desde hace tanto que apenas lo recuerdo.
Un imposible que ya te repitieron tantas veces hasta hacerlo tuyo
Un imposible del que te convences mientras caminas viendo el mundo.
Mientras descubres cada rincón al que tienes acceso.

Sigues caminando y apropiándotelo, una y otra vez, todo mientras recorres caminos y sonríes embelesada por cada recoveco.
Pero sin darte cuenta, él te ha sujetado la mano por todo el camino, no solo sonreías por el mundo.

Sonríes por él.

Mientras desmonta todo lo que tantas veces te cosieron al alma. 

Parece que al final ese océano en sus ojos, que cruzaste hace ya dos años sigue ahí para todo.
¿Podrá ser?
¿Podrá ser la compatible esta utopía que vivimos?

Embebidos en todo lo que somos y juntos para seguir creciendo, contra todo pronostico puedo afirmar que si.

Es real



jueves, 5 de marzo de 2020

Jr bellavista

El corazón te deja de latir mientras el de él, sigue a un ritmo desenfrenado contra tu pecho mientras llora.
Solo tiene dos meses.
Le calmas, repares tu pan con los otros seis niños. 
Nadie llega, es de noche.

Esa es la realidad acá. 
Esa es la vida.
Encontrar siete niños en la calle, no es tan raro.
 Que una de esas "niñas" acabe siendo la mamá de tres de esos niños incluido el bebé, que no deja de toser.
Las otras dos niñas son parte de su inmensa familia.
Dos días más tarde los visitas al completo y pierdes la cuenta de los niños que se encuentran en una casa sin baño, sin suelo, sin agua, sin alimento.
Desesperación y el corazón en paro.
Pero al día siguiente necesitas levantarte de nuevo y seguir.
Y son ellos los que te dan cuerda, para continuar andando.

sábado, 15 de febrero de 2020

Chincha, azuquita, canela y clavo

Canela de piel que brilla con las caricias del sol, el mismo que baña la tierra y se refleja por las acequias que bordean todos los caminos.
Clavo de olor, maravilla que endulza la brisa a cada paso y se saborea en cada chicha morá que se ofrece en las esquinas de un pueblo que lucha por permanecer.
Los negros y el cajón, mestizos y el baile, costumbres de una historia que aún resuena por "La centinela"
Huacas que recorren los valles, repletas de silencios, donde ahora solo habitan los buhos como guardianes de lo que algún día fueron.

viernes, 14 de febrero de 2020

Te gustaba mi voz de cansada por las noches de no querer.
Por las noches de no pensarás dejarme así.
Por tu hipocresía tan común de la que haces alarde aaaaño tras año y es que no te cansas de ti, no te cansas de ser el mismo ser incongruente mientras el mar avanza y arrasa el mundo, mientras la tierra gira y tu como ser inerte e inmutable permaneces en tu huequito de algodón.

Nunca te he odiado a pesar de que hayas llegado a asquear lo más profundo de mi, por chantajista, manipulador,cobarde, mentiroso,traidor, hipócrita y toda esa ristra de adjetivos que se pueden seguir sumando.

Nunca te quise mal, nunca deje de quererte y probablemente no lo haga, ya que la mentira fue preciosa mientras duró.

No te guardo rencor ya que todo lo que hiciste fue por amor, eso si, a ti no vaya a ser que puedas querer a alguien más.
Todas las mentiras incluso años y años después solo por ti, para ser una vez más la victima y el hombre "normal" que quieres ser sin saber como, autoconvenciendote a ti y a los demás "joder, es que eso es lo normal, no pasa nada por no querer"

Que ni de buenos ni de malos, que tu cinismo no va por ahí.
Pretendes hablar detrás de la imagen que proyectas fingiendo madurez como si de un papel se tratara y tu teatro, la vida.
Pero en verdad, igual que un niño te tiemblan las rodillas al mirarte en el espejo y que la verdad asome en la imagen que te devuelve.
Algún día la imagen que te formas no será suficiente para satisfacer tu ego, algún día igual despiertas tan ahogado en tus mentiras que las escupes todas de una vez.

Que si, que ojalá seas feliz pero lejos y  siempre y cuando no vuelvas a pronunciar jamas a nadie todo lo que a mi me decías, ni a hacer todo lo que a mi me hiciste, que parece que no fue suficiente eso como para después del monte quemado, pisotear las cenizas

Que el perdón existe pero no olvida y cada vez que alguien te cree por unas cuantas semanas de buen samaritano y me cuenta que estas madurando...yo no puedo hacer más que reírme por lo bien que te crees tus mentiras y lo poco que te conocen, eso si, normalmente a las pocas semanas de ese comentario ya rectifican.

Lo único que me asombra es que no te des suficiente asco a ti mismo como para cambiar algo de la mierda que llevas dentro y manas por tooodos los poros, sino que luchas más y más por negar lo que has sido y sigues siendo, que si no reconoces y aceptas... difícilmente lo cambias.