domingo, 23 de febrero de 2014

Y otro concurso más, igual.

Competir, saltar,volar. Los nervios, los gritos...Terminar reír y sentirte satisfecha, mirar ver girar el mundo sin nadie más que tu en el centro, ver pasar las horas de la mañana sola, y ver como eres la única que tiene la oportunidad de sentir eso porque todos absolutamente todos tienen allí a una de esas dos personas que van con ellos a todas partes, sentir celos, no entenderlo y desistir del razonamiento lógico.
Disfrazar unos celos atroces con una alegría fingida. Muy bien y ahora qué, sales y sigues igual. Lo ves.
Y yo no puedo compartirlo.
Llegar a casa y que no haya nadie, un abismo que te invade y acrecienta el vacío de esa sensación. 

jueves, 20 de febrero de 2014

domingo, 16 de febrero de 2014

Lo esquivo

Querer hacer la bipartición de tu persona y prepararte para enfrentarte a lo que ya conoces y tienes muy oído. Esas historias que siempre dijiste, no son para mi y ahora eres tu el protagonista correteando por el laberinto de una pregunta.
Sabes la respuesta pero en lugar de girar directamente te retuerces en el entramado de caminos evitándola y llegando a una habitación vacía y sin escapatoria, sin rejas, pero más sellada que mi voz.
Escucharlos hablar y darte consejos pero que no te importan que te niegas a prestarles un mínimo de atención negando cualquier atisbo de esperanza que pueda haber. 
No confías en la arena al tumbarte sobre ella, no confías en tus posibilidades al igual que en tus opciones. Esperas esquivar un golpe que viene para darte de lleno y abrirte los ojos a base de sal en las heridas.
No quieres hablar, ni ver a nadie y te dejas llevar por el mar de una ilusión en la que te sumerges creyendo que ahí estarás a salvo de todo, pero se acaba el tiempo y lo sabes. Esas soledades que nadie te soluciona esas preguntas con tus respuestas y esos días de querer follarte la soledad para que se vuelva algo más amable y menos amarga. 
El vacío de un estómago que no ruge por sus huecos, que cree oír cascabeles en el silencio y por eso calla.
Nadie te puede solucionar cuando conoces lo que ocurre y eres parte de ese trocito de verdad. 
Más tarde es de noche y te encuentras en mitad de las luces acosada por tu propia cordura preguntando que haces ahí. Mientras contesta tu soledad gritando que no quiere ser soltera de por vida y que por mucho que se junten sus cuerpos nunca encajan, que por mucho que intente no llorar en silencio no se ve capaz de susurrar

miércoles, 12 de febrero de 2014

Cuando

Cuando ya no importe. Cuando mis lágrimas no sean mías y me las robéis para que rueden por vuestros pómulos. Cuando el cielo sea nada y la nada silencio, y la tormenta no suene, y mis labios no te busquen.
Cuando ya no mime ni me mimen, cuando todo acabe.
Cuando los susurros del mar me hablen. 
Yo correré bajo el sol y la lluvia, sonreiré sin risa y sin rostro siendo viento y sonidos, gritaré en la lluvia sin que me oigáis y nunca estaré entre madera. Seré mar, seré tierra, seré lo que deseo.
Cuando todo acaba ya no importa, no eres tu. Sois vosotros.
Ni palabras, ni letras y menos aún, rezos sin sentido a lo imposible, y en posibilidad... demasiado tarde para salvar lo que yo no quiero, ni creo.
Solo risas y bailes, sombras e historias. Si se recuerda lo que soy, era o seré ni una lágrima de tristeza pues habré hecho lo que quiera que haya tenido oportunidad desde locuras hasta procurar dejar un rastro. Habré gritado en mil flores, todo lo que pienso. Y si me conocéis, solo reír que yo haré lo mismo. 


jueves, 6 de febrero de 2014

Papel quemado

Sentir ese roto que no puedes coser y no sabes gritar. Esperar a que los meses te adelanten susurrando que todo va bien, ese momento efímero en el que te das cuenta que puedes parar y respirar pero cuando vas a hacerlo, ya ha pasado y sigues esperando. Besar el verde seco, pasar sentada una noche en la ventana, rozar el azul de un mar que no toco y saborear café. Un dolor hueco y sordo a suplicas, suspiros de papel quemado por el mechero que yo misma prendo.