jueves, 19 de junio de 2014

Sigue

Con su soneto de sonrisas y remolinos de sonido a carcajadas fue robando miradas, hasta que la detuvo el tiempo abrazado a su pecho al llorar en una almohada, secos sus ojos e inundado su pecho se aferra a un giro en una cama, sollozando silencios y suspirando lejanía.
Sabe que ya ha amanecido y sigue inmóvil.

Con su nostalgia

Se sentía tan sola que cuando el vacío la vio llorar, la abrazó tan fuerte que la hizo desaparecer en él.
Y en ese momento, entre su confusión de sombras y silencio, mientras ella no sabía donde se encontraba fue feliz con su nostalgia, con su tristeza y al separarse del vacío, nunca más se deshizo de ellas.
Desde entonces no coge el teléfono, vive junto a ellas ignorando lo demás, conociendo únicamente el dolor que esto produce y sin querer conocer el que causa el resto del mundo.
Sintiendo cada noche las frías caricias que le rozan y estando segura de que si fuesen cálidas y acogedoras pronto se congelarían.

martes, 10 de junio de 2014

Cuando se vista

El ruido de los tacones la delata, levantas la vista por las carreras de sus medias, la ves.
Los ojos oscuros y profundos, te miran.
Escapa y la sigues.
Corres y la atrapas
Hablas de números, de esta noche, de ti, pretendes saber de ella.
Tu corbata va floja y al final de la noche la habrás perdido en el revoltijo de sábanas. 
A la mañana siguiente con luz, mientras ella se vista, la verás realmente tal y como ella es.
Y cuando la veas sabrás que es el reflejo de las noches, cada una de ellas posada en su piel dejando un leve surco que hace más profundas sus curvas, más demacradas sus ojeras, y llenara sus hoyuelos cuando intente sonreír y los que la conocen sabrán que no ríe.
Tu, tal vez uno de tantos seas el que la agarre de la cintura, la tire a la cama y la bese pidiendo que se quede a comer, que te hable realmente de ella.
Y que tras saber un poco más, quieras arrancarle esas noches del recuerdo, para que solo pueda recordar esa mañana en la que no terminó de vestirse.
Porque esas personas que parecen ser felices siempre, son más fuertes que el resto pero necesitan una corbata de la que aferrarse de vez en cuando para serlo realmente.

Pocas Cosas...

Hay pocas cosas que no soporto, los que me conozcáis, sabréis que procuro ser neutral, precavida y siempre mantener mis amistades. 
El problema viene cuando sistemáticamente una de las susodichas amistades rebasa repetidamente mi límite con egocentrismo, dejando de lado todo lo que no sea sí mismo, que no es capaz de mantener una relación de amistad, que realmente se puede decir que no tiene ni un solo amigo de verdad porque todas sus relaciones son superficiales dado a que se tiene en tal estima que mira por encima del hombro y siente orgullo de sus propias mentiras porque ha llegado a creerlas, cree que es la persona que dijo ser, cree ser lo que una vez escribió en un papel y no llega ni a la sobra de esa ficción.
Por el único motivo por el que se puede soportar tanto tiempo a una persona así es simplemente por creer que puede cambiar, pero yo ya he dado demasiadas oportunidades.
Tras ceder hasta límites insospechados y hacer lo imposible por intentar pasar un rato bien con una persona y ver que esta no hace nada por ello simplemente por que ya no le interesa, ya no saca nada a cambio de esa amistad, en ese momento, en este concretamente, te mando a la mierda, ojalá algún día te des cuenta de como eres y cambies antes de que te aísles más en ti.