Los minutos pasan y las horas se hacen días eternos, la cronostasis empieza a pasar factura cuando la agenda me saca del surrealismo a base de laboratorio
Cuando me encuentro en ese espacio ya no duele, todo es estático, nada ha cambiado y todo es posible.
Pero luego regreso y recuerdo todo, me bloqueo y pienso en ello
Lo daría todo y sin embargo ya no sé si hemos sobrepasado la linea de no retorno.
Y cuando suene el teléfono tendré pánico y no sé si prefiero la incertidumbre o la sentencia cuando lo escuche y sea yo mi propio verdugo
Cuando me encuentro en ese espacio ya no duele, todo es estático, nada ha cambiado y todo es posible.
Pero luego regreso y recuerdo todo, me bloqueo y pienso en ello
Lo daría todo y sin embargo ya no sé si hemos sobrepasado la linea de no retorno.
Y cuando suene el teléfono tendré pánico y no sé si prefiero la incertidumbre o la sentencia cuando lo escuche y sea yo mi propio verdugo
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