domingo, 22 de abril de 2018

Las plumas no siempre son ligeras, a veces cortan, a veces pesan, a veces te sumergen en el mar cuando intentas escapar de él, son un ancla.
Cuesta más deslizarse cuando todo pesa.
Pero a medida que avanzan los metros y luchas por salir... aprendes, te impulsas y el mar deja de ser la tumba sepulcral de tus pensamientos.

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