Hoy la guerra devastó el corazón, el grito retumbó en el mundo. En silencio.
Te pido perdón si te lastime el corazón, pero no quiero lo que me hizo mal.
Hoy pude ver quién soy y me entiendo.
Esta es mi revolución, andar el camino, derramar el amor que llevo dentro, que mi nervio no inunde, que el suelo no tiemble en cada instante.
Que los cimientos no se derrumben, que lo oscuro del juego no los cubra.
La historia que he vivido se desnuda en mis labios y la paso a cada beso.
Aveces añado sal con limón a los tragos fuertes y espero a que me embriague la calma que acaba llegando.
Los rayos atraviesan de norte a sur y la luz descubre mis ojos, la mirada se levanta y el corazón me palpita. Todo lo bebí, todo lo lloré.
Nada me sació.
Soy naufrago en el pensamiento, errante a ninguna parte, la luna me queda cerca y saturno me ofrece más.
Mientras... en la tierra no dejo de caminar, sin rumbo soy naufrago a ningún lugar.
Ya tumbe mi sexo sobre ti, desarmé mi mundo y el puzzle no encajó.
Lo siento, no entiendo... tu prisma de caras inconexas que me hicieron sentir el deseo en una cama desierta tirándome al suelo, haciéndome ganar un sin sentido más.
Ya tuve tu piel y morí.
Sigo sedienta, pero comer me calma más que tu cianuro.
La tierra sienta mejor
Te pido perdón si te lastime el corazón, pero no quiero lo que me hizo mal.
Hoy pude ver quién soy y me entiendo.
Esta es mi revolución, andar el camino, derramar el amor que llevo dentro, que mi nervio no inunde, que el suelo no tiemble en cada instante.
Que los cimientos no se derrumben, que lo oscuro del juego no los cubra.
La historia que he vivido se desnuda en mis labios y la paso a cada beso.
Aveces añado sal con limón a los tragos fuertes y espero a que me embriague la calma que acaba llegando.
Los rayos atraviesan de norte a sur y la luz descubre mis ojos, la mirada se levanta y el corazón me palpita. Todo lo bebí, todo lo lloré.
Nada me sació.
Soy naufrago en el pensamiento, errante a ninguna parte, la luna me queda cerca y saturno me ofrece más.
Mientras... en la tierra no dejo de caminar, sin rumbo soy naufrago a ningún lugar.
Ya tumbe mi sexo sobre ti, desarmé mi mundo y el puzzle no encajó.
Lo siento, no entiendo... tu prisma de caras inconexas que me hicieron sentir el deseo en una cama desierta tirándome al suelo, haciéndome ganar un sin sentido más.
Ya tuve tu piel y morí.
Sigo sedienta, pero comer me calma más que tu cianuro.
La tierra sienta mejor
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