Lo que siento es rabia contenida, me dan ganas d salir ahora mismo descalza, por la puerta, corriendo y gritando hasta que no pueda más, y me pare en seco, cayendo sin remedio alguno,
atravesando el suelo, porque lo que siento es demasiado pesado como para que este me sostenga.
Que nadie me pueda levantar, que nadie me ayude, no lo quiero admitir, no quiero ver que me hace falta.
Por muchas manos que me sugeten no estaré segura, siempre podrían faltarme, por eso prefiero levantarme sola o quedarme tirada, bajo tierra en un profundo socavón creado por una costumbre: la soledad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario