Después de todo, ahora, me alegro. Llegó mi punto final y perdí la coma.
Ya no queda nada.
Lo arrasaste todo de tal manera que me agoté sin que me diera tiempo a romper en llanto, porque ya no me importaba.
Ya no me importabas.
Y no volveré a mirar atrás para reescribir, no volveré a temblar una sola noche más a costa de lo que no eres, ni has sido.
No perderé más tiempo, ni cederé de nuevo.
Lo peor es que a pesar de todo sigo jodidamente enamorada de un fantasma, de una ilusión, de la utopía que presentaste ante mis ojos tanto tiempo. Pero por suerte sé que solo es eso y que ya no queda nada de lo demás, lo has echado abajo tu solo.
Ahora me pregunto como casi consigues que deje de ser yo, casi haces que ceda mi vida a tu costa y ni siquiera te arrepientes.
La ley llega y tal y como tú, mazo en mano, tendrás juez eso no lo dudes.
Ojalá te des cuenta de lo que podías haber perdido si hubiera dicho más.
Ya no queda nada.
Lo arrasaste todo de tal manera que me agoté sin que me diera tiempo a romper en llanto, porque ya no me importaba.
Ya no me importabas.
Y no volveré a mirar atrás para reescribir, no volveré a temblar una sola noche más a costa de lo que no eres, ni has sido.
No perderé más tiempo, ni cederé de nuevo.
Lo peor es que a pesar de todo sigo jodidamente enamorada de un fantasma, de una ilusión, de la utopía que presentaste ante mis ojos tanto tiempo. Pero por suerte sé que solo es eso y que ya no queda nada de lo demás, lo has echado abajo tu solo.
Ahora me pregunto como casi consigues que deje de ser yo, casi haces que ceda mi vida a tu costa y ni siquiera te arrepientes.
La ley llega y tal y como tú, mazo en mano, tendrás juez eso no lo dudes.
Ojalá te des cuenta de lo que podías haber perdido si hubiera dicho más.
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