martes, 14 de junio de 2011

night

En la noche fría de Segovia, caminando por sus calles, ya cubiertas de blanco, las sombras me abrazaban con su misterio, la luz tenue y parpadeante, dejaba a mis ojos volando entre los charcos de la nieve derretida. El viento me susurraba al oído, movía mi pelo y atravesaba mi ropa congelando mis huesos.
De golpe e inesperadamente, el calor de sus manos impactaba con mi cuerpo. Sus labios buscaban los mios, entre los instantes de nuestra respiración agitada e irregular. Cogiéndome la mano me arrastro hasta llegar a su casa.
Su cuerpo junto al mio sin tan solo un cm. que nos separase,  mas no había prisa, no había nervios tan solo nos abrazabamos. Hacia ya dos meses de nuestro ultimo encuentro, donde nos prometimos todo sin decir una palabra.
Nos encontramos sin buscarnos y nos mirábamos solo nos mirábamos , sin esperar respuesta, no la queríamos, no la había era innecesaria , todo daba igual , no importaba, solo él y yo, mirándonos fijamente, sus profundos e indescriptibles ojos, al igual que las estrellas brillaban con luz propia, inagotables y siempre con ese misterio en el fondo de su pupila.

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