Un azul de plata inundando tus pupilas,los charcos de la calle hondeaban por las leves gotas que aún caían.Me sentía atrapada entre tus brazos, pero tan libre como el horizonte.
Sin palabra alguna solo se me ocurría un gesto.....una caricia, esa muestra de ternura infinita acompañada con la mirada cálida y melancólica de la indecisión.
¿Qué hacer?
¿Como reaccionar?
¿Quién respondería a estas preguntas tan simples?
no había forma, ni yo ni mi cabeza conocíamos la respuesta ante tus labios, tus ojos, tu cuerpo.
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