Veo tus vendas, envolviendo tu dolor, no veo mas aya. Te levantas, apoyas tu peso en tu pierna izquierda, mientras que la derecha levita a unos centímetros del suelo.
Agarrate, no te desplomes, dejame ser tu apoyo, al igual que tu lo fuiste para mi, me enseñaste a ser quien soy, y aunque suene a un estúpido cliché, es verdad.
Tú fuiste la única persona que a creído en mi en todo momento.
Ahora, no te rindas, yo creo en ti, dejame ser tu muleta, tu apoyo,tu ayuda, verte a través de las vendas y cuidarte como lo hiciste tú, día tras día a los pies de mi cama esperando que pasara lo imposible, y paso, ni un segundo dejaste de creer en ello. No pierdas la esperanza ahora, que aún nos queda camino por recorrer juntas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario