martes, 17 de abril de 2012

La tortura

Lurdes era una mujer sencilla, sin más preocupaciones que poder entregar a tiempo sus artículos al periódico en el que trabajaba. Pero esa noche no dormía, sabía que otro cuerpo se retorcía en la incomodidad del salón, el de su novio.
Desterrado por una noche, la penúltima noche antes de la siguiente entrega de Lurdes.
 Que si podrías escribir sobre esto, aquello, lo otro y el de la moto.
¿A si? ¡Al sofá! Vaya tarde más tirada....
Los remordimientos carcomían una cabeza esa noche, una atestada de nervios y contradicciones hasta que....Lurdes recordó de golpe uno de los temas que le saco Pablo; La tortura ¿Serías capaz de torturar a un ser humano en una situación extrema?
-Interesante.....Pero....¿Y si?....Va...Bueno.... 
Lurdes se levantó de un salto, corrió por el pasillo remarcando el sonido de sus pasos como prueba de que estaba despierta y dispuesta a todo.
Traspasó el umbral de su estudio, colocó un folio y desenfundó la pluma.




La pregunta que planteamos hoy es complicada, mi respuesta subjetiva y tan solo una orientación. Prepárense abran los ojos, presionen los sentimientos y lean.
¿Serían capaces de torturar a un ser humano en una situación extrema?
¿Cuantas personas se habrán planteado esto?
Bueno leyente, aquí te plateo la cuestión y seguida mi respuesta.
Cuatro personas, todas distintas, esos son los tipos de personas.


Las primeras podrían, como no había que empezar por aquí. Podrían por venganza, miedo, dolor o simplemente por no preguntarse seriamente primero. Pero dudo que durante ese periodo de tiempo disfrutasen, no no lo harían, ellos no son enfermos. Solo buscan remplazar un sentimiento, persiguen una idea o un fin. Pero más tarde o más temprano, se dan cuenta de que se equivocan o al menos eso me gustaría pensar


Los segundos, siempre darán un rotundo no cuando se les planté esta pregunta, por inexperiencia, incomprensión o pretender sentirse bien consigo mismo. Pero cuando llegue el momento de decidir ni ellos entenderán el aire que respiran, sintiéndose tan perdidos como un pulpo en un garaje. Mala suerte, a pensar si te conoces.


Los terceros son aquello que aunque accederían a hacerlo, en el último momento no podrían porque se verán a ellos mismos o que aunque lo intentarán les resultaría más fácil torturarse a ellos mismos. No sé si para bien o para mal peor creo encontrarme aquí.


Por último, tenemos aquellos que no se conocen lo suficiente o dudan, que no saben hasta donde podrían llegar.Por eso solo se verían los resultados en el momento. Bueno puede que sea un poco más de este grupo.


Por el momento espero no tener que decidir y que ustedes tampoco. 
Así que habiendo escrito ya el articulo para debate, comiencen con sus argumentos en nuestra página web y como siempre el argumento más votado será publicado. Un saludo y a vivir sin dudas existenciales.


Firmado: Lurdes.


Terminado su articulo, fue al sofá-cama, se coló entre sus sábanas y dijo con voz cansada:
-Vaya tortura...
-¿El qué?
-Intentar dormir sin ti y que encima me ayudes cuando me enfado.
-Buenas noches y abrázame que tengo frío.
-Ya, será por eso ¡Qué tienes toda la manta!


Y así otro día más en una vida ajena, tal vez cierta o inventada ¿Quién sabe? Pero.....ahora piensa...¿Qué persona eres?


Firmado: Alba 





No hay comentarios:

Publicar un comentario