Me acuerdo de ti, me cago en tus muertos,
No puedo dormir, me sueño que has vuelto.
Sueño con tu piel, me siento mejor.
Y que verdad tan grande...despertarme en una penumbra parpadeante, después de acariciar tu voz con los pocos recuerdos que aún no han huido de mi memoria. Luchar en un salón donde siempre te encuentro, no saber quién soy,yo o la niña que conociste y ahora crece.
Leer a otros, lo que escribieron en su momento mientras yo esperaba asomada en la ventana a ver tu moto, sentada en el borde de tu cama a que me dieras chocolate o en la salida del colegio para ir al parque con nubes y regalices.
Volver a colgarme de la tela de araña y que corras a cogerme por miedo a que me rompa, hacerme adicta al dulce, sacarme de casa cuando ya no podía verlos más, quererme con sus consecuencias.
Verte y no oírte.
Que te acompañen mis fantasmas y tu seas uno de ellos.
Dar tantas vueltas en los columpios como en mi cama, tantas que las sabanas parecen un trapo viejo.
Un limón, y medio limón. exprimido en un baso transparente, ácido, lo tomas y sin parpadeos, que te dure menos que un suspiro, el mio.
Y al final que entre los ramilletes de margaritas aparezca el si de siempre y que si es un no me lo cambies.
Hasta que ahora no me sale el si que tu encontrabas......
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