Me canso de esperar, pero ¿a qué espero? a ti, a mi, a él, a todos...
Todo cambia y yo con ese todo ¿me mantengo o me traiciono? ¿me confundo o me asusto?
Miento a esa promesa enamorada.
Al primer eres especial real y mantenido, a una ayuda, a un amigo, a una vida, a una ilusión, a tu presencia, me miento a mi y a ti.
Te extraño ¿a qué no lo sabías? si como a otros tantos, pero tu estás sin estar, sin querer pero distante, lejano.
En Madrid.
No te olvido porque te quise y te quiero de esa forma que no entiendo ni quiero entender. Ese cariño a tu decisión y a la vez a tu incertidumbre.
Al perdón más extraño y las respuestas más dispares, al pensamiento voraz que devoraba los sueños haciéndolos suyos.
No te olvido, solo cambio y lo siento, lo siento más que nadie.
Espero que sepas perdonarlo y quieras conocerme otra vez.
Gracias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario