miércoles, 4 de julio de 2012

Millar

Hacía mucho que no escribía sintiéndolo tanto, pero como siempre se acerca el momento y siempre lo sabemos, siempre lo mismo.
El tiempo no se para, el mundo crece y las ilusiones desaparecen.
Que si, que te has ido y como siempre yo necesito recordarlo.
Que no estás.
Que no me despedí.
Y que no duermo.
Tanto te he escrito.....tantas palabras que no sirven, tantos te extraño que al fin y al cabo ya no tienen dueño, tantos besos al aire como lagrimas caídas. 
Tantos sueños astillados que la cama me da miedo.
Y así el suma y sigue de lo que serán seis años, tus nuevos seis pero... ¿cuántos cumplirás para mi? 
Y todo comienza cada vez, los recuerdos...los olvidos.
Los desgarros de una vida borrada, que no se recordará al igual que la mía y la de otras tantas personas más. Importantes a qué o a quién.
¡¿¡A QUIÉN COÑO LE IMPORTÓ!?!
Está claro que no a los suficientes, pero qué qué más da si nadie conoce ni quiere conocer si todo es la misma decepción que persigue a tu conciencia.
Al final somos nosotros, gente, sin rumbo, sin esperanzas, vacíos de todo, solo somos personas.
O tal vez por eso queremos decir que somos personas y no admitir la realidad, enorgullecernos de nosotros sin motivos, ganar todo cuando lo perdemos, crecer para escondernos de los que no.


Metamorfosis, tu desapareces, yo crezco y me oculto, ellos cambian y se exhiben.


Dolor, lo real al sentir cualquier cosa hasta el límite de tu mente.


Placer, el único hueco que necesitamos llenar dejando los demás a la deriva.


Mundo, contaminación en pequeños frascos que cada día revientan más cerca de mi.


Personas. desconfianza, miedo, dolor, vacío.......
Sin esperanza no se es, sin personas no se crece, sin golpes se olvida, si olvidas...acabas.
¿Y si recuerdas, aprecias, amas...curas?
Un te quiero más, añadido a tu millar.




Posdata: solo con nuestro azul.

No hay comentarios:

Publicar un comentario