domingo, 18 de septiembre de 2011

mis venas

Que el frío me atrape, congelando mis venas y te las de, en el recuerdo de lo que lograste que fluyera por ellas, sentimientos, tan profundos que me invadieron hasta hacerme perder los nervios, que me provocaron la enfermedad de la que ahora no escapo.
Sin tiempo de mirar a tras, sin gente por la que parar, sin mi para seguir.
Y...¿Qué harás ahora?
Cuando el dolor ni siquiera se abre camino en mi para hacerse latente.Cuando la pupila dilatada y el iris transparente son mi única mirada.
Recobro la temperatura y el espejismo se aleja por la ventana, deslizándose entre la condensación de la niebla.

mi suspiro

Maldita adolescencia, malditas hormonas, maldita plenitud, que una vez que la consigues, te la arrebatan de un suspiro y te quedas sin palabras y con la boca abierta.
Recuperarla es tan difícil como arrancar realidades de un sueño, pero si la recuperas la proteges incluso de ti mismo.

hasta que amanezca

Al final las lágrimas han rodado, por mi almohada después de recorrer mi cara.
¿Por qué me pasa esto?
Tanto tiempo sin poder intentarlo y ahora que no quiero, me es imposible parar.
Las manos me tiemblan, ni si quiera son capaces de despegar eso que llamamos lágrimas de mis ojos y apenas aciertan las teclas para escribir esto, pienso que no forman parte de mi, que no son mías.
En verdad, no puedo ocultar nada, y mucho menos a mí.
Y a pesar de que no entiendo por qué lloro, ni el origen de la tristeza que me invade desde hace días, sigo, lloro y no paro.
Al menos el sonido turbador de la música, disimula el ruido de mi asfixia en la respiración.
El cansancio se apodera de mi cuerpo, me desplomo sobre mi cama y desde aquí lo escribo, tal cual ocurre, en la penumbra de los recuerdos que estallan tras de sí en mi mente.
Se que no hay motivos.
¿Pero qué me importa?
¿Y si quiero llorar por qué sí? ni yo misma lo sé, ojala alguien me entienda.....
Solo quiero llorar, llorar y no parar, dormirme de cansancio, y cuando me despierte que todo sea negro, que cuando levante la persiana llueva y irme, irme lejos, mojarme, que la lluvia me llene y correr en la arena húmeda, tirarme, lanzarme contra ella y no levantarme hasta que amanezca.

viernes, 16 de septiembre de 2011

nuestras fotos

Y la risa volvió a tu boca, a carcajadas, te ríes de las preocupaciones, de los momentos con abrazos solo llenos de llantos vacíos de esperanza.
Que estas bien, que todo a pasado, que no me lo creo....que por primera vez, alguien cumple la promesa de no irse antes de tiempo.
Ahora nos quedan las fotos de lo que ya hemos conseguido juntos, y las que tendremos cuando todo acabe.
Ya pensaremos a donde vamos, ahora camina, corre, vuela, alejate no quieras volver junto a lo que te a mantenido atado tanto tiempo, sin ninguna respuesta...
Ya no la necesitas, me tienes a mi, abrazame fuerte y sigue manteniendo tu promesa, hasta que ni yo misma pueda ayudarte a sostenerla.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

una esquina

Una vela titila en el reborde de una esquina, poco o nada me queda por hacer para evitar que mi boca se lance contra ti, cubriéndote por completo de besos.
La ilusión de este detalle me recorre de arriba a bajo,me hipnotizas y me arrastras hasta tu piel con cuidado de que no me cuele por tus poros, me deshago por tu contacto frío y cálido en una fracción de segundo, en un minuto perdido entre las horas de unos días engañados por los años, que dicen ir despacio.

solo por hoy

Hoy no quiero ser yo.
Me gustaría poder ver todo desde tus ojos, ver los colores de las flores mezclarse por la lluvia que las hace desteñirse y entender por qué te gusta tanto estar en este jardín y no en otro, por qué no quieres agarrar mi mano y prefieres quedarte paralizada a mi lado sin una palabra que decir o puede que todas salgan tan rápido de tus labios que alcancen una frecuencia que no puedo apreciar.
Quiero entender tantas cosas de tí, algunas que no llego ni a percatar y solo detecto un leve fragmento de lo que podría ser un atisbo de lo que piensas.
La existencia de tu mundo me es incomprensible, incluso cuando estas distante, sumergida en él como ahora, sigues aquí, a mi lado viendo la lluvia crear torrentes en las hojas de los robles.

lunes, 5 de septiembre de 2011

fin de semana

Los huesos se me hielan al bajar del autobús...caminamos hasta llegar a lo que es mi referencia de lo perfecto:
Tu y yo, juntos durante un fin de semana.
Primero nervios aferrados a mi estomago, después tranquilidad cuando recuerdo lo acogedor de estar contigo a solas.
La casa es grande, y tu peleas con la chimenea para intentar que yo entre en calor, aunque acabas encendiendo los radiadores. 
El frío se cambio por el calor de tu cuerpo, que acabó siendo más intenso.
En unos instantes el descontrol se apodera de nosotros, te deslizas hasta llegar a mi cuello, me abrazas, la impaciencia se crece ante nosotros y todo comienza a acelerarse pero sigue habiendo tiempo, tanto que incluso parece detenerse.
Una pregunta sin respuesta. 
Una tarde, nuestra primera tarde. Una noche con las palabras entre respiraciones con silencios que aún perduran en mi.
La existencia de lo que sentimos, de lo que ocurrió y lo que pasó.
Situaciones, actos, palabras (que no valen lo mismo, pero no solo consiguen sacarme una de las mejores sonrisas también me ruborizan) gestos, momentos, los momentos más importantes, todos ellos eternos, inmejorables.
Todo gracias a ti y solo por un motivo
Es muy evidente lo que ocurre...
Me pediste que escribiera sobre ese fin de semana, pero no hay nada que decir...lo he intentado muchas veces, pero no puedo describir lo que sentí, ni lo genial que fue todo, ni siquiera lo que vi la tarde del sábado en lo alto de la colina.
No es tan especial por el lugar, por los hechos, lo es por lo que te importa y lo que demostraste.
Con los mejores regalos que me podías dar...tus sentimientos, tu confianza, palabras recitadas con doble sentido, porque no solo eran palabras eran ideas y mucho más.

sábado, 3 de septiembre de 2011

rumor

El rumor continuo, de agua cayendo, formando cascadas, tu pelo creando remolinos.
Las nubes navegaban en el sol, que por encima de nuestras cabezas brillaba, ocultas entre los matorrales nos observan las briznas de hierba.
La savia de tu corazón brotaba con tu sonrisa de cartón, mirando con despecho un callejón tras la esquina del bar.

labios a los sueños

 La niña lanzó sus labios a los sueños y cosió ese beso a la nota de sus deseos.
Mes tras mes, espero el regreso de una carta o como mínimo unas palabras.
Año tras año, creyó que ese beso se había perdido en los caminos. 
Pero día a día, lo recordaba, y una mañana se encontró con una nota en su ventana:
Por el beso mas cálido,
La noche mas larga
Y el invierno mas frió.
 Su corazón acompaño al viento, que la arrastro junto a lo que ella quería, pero nunca hubiera imaginado el contestador automático introducido en el cuerpo de un hombre de hojalata.

Confianza

Me has llamado....y no lo oí.
Que más me da, si tus palabras son ruido. La confianza se esfumó entre tus labios y voló cientos de km. a través de los mares buscando una persona que merezca el privilegio de robarme la luz, de robarme la vergüenza y con todo arrancarme la nada de los huesos, que me astillan por dentro.
Ya no tengo nada, y no fue porque me lo quitases, lo escondí para no estropearlo.
¿Que podía hacer?si como estas hoy seguirás siempre....
Ingenua que aún creo en la goma de borrar, con esperanzas en el vació y muchos pasos que saltar.

lo atrapo

Derrame de pasión, falta de tiempo y exceso de ganas. Con la mirada de un amante perdido en la luna de mis ojos, sin equipo de rescate, ya nadie puede ayudarlo.
Lo atrapo y me aprovecho de su ignorancia, pero tampoco le importa...se deja.
No encuentra la salida de los laberintos de mi pecho, los rizos de mi pelo lo enredan aun más en mi aroma y acaba sin apreciar los latidos de un corazón que se apaga.
Procuras derrocar a mi cabeza del puesto de vigilante, colocando en su lugar tu conciencia, pero a pesar de tu esfuerzo, todo es inútil.
En las esquinas, encontramos el apoyo para nuestro equilibrio y en las paredes todas las manos que parecen acariciarme los labios haciendome reír.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Castigada?!?!

Castigada por su voz, sus actos, no los mios.
Que no son excusas, son hechos.
Porque en la lluvia incesante de verano solo se escuchaban los gritos de una niña caprichosa y la risa de un hipócrita.
Mi primer castigo y no por méritos propios....para colmo, en mi defensa ni yo me esfuerzo.
Mis dientes chirrían, juntos, girando sobre si mismos.
No estoy enfadada, ni siquiera molesta, ya no lo conseguis,  me habéis decepcionado, tanto que ni siquiera podréis explorar el mundo en el que me he sumergido para evadirme.
Que la razón haya conseguido surgir del ambiente y esquivara las consecuencias de la tarde, no significa que las tornas cambien.
daros cuenta...!No le importa a nadie!