Una vela titila en el reborde de una esquina, poco o nada me queda por hacer para evitar que mi boca se lance contra ti, cubriéndote por completo de besos.
La ilusión de este detalle me recorre de arriba a bajo,me hipnotizas y me arrastras hasta tu piel con cuidado de que no me cuele por tus poros, me deshago por tu contacto frío y cálido en una fracción de segundo, en un minuto perdido entre las horas de unos días engañados por los años, que dicen ir despacio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario