domingo, 2 de octubre de 2011

biología

La hoja partida de mi cuaderno me atrapa con sus cuadrículas.
Sobre mí ya no están los fluorescentes de la clase de biología solo agua salada moviéndose y empujándome hasta alcanzar la arena, que se cuela en mí, me transformo en ella, observo todo.
Ondas, reflejos....Todo es tan grande que me pierdo al verlo y sin querer una bocanada de aire me aprisiona el pecho.
La inmensidad desaparece,de nuevo me encuentro atrapada entre cuatro paredes, frente a una pizarra, vieja, desgastada y bajo mis brazos huellas y marcas en una mesa rayada, por llaves de lugares que desconozco.
Rayada por el tiempo

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