Meses sin palabras, sin sentimientos, sin nada, meses vacíos de lo que busco y llenos hasta los topes de lo que me falta.
¿Y por qué lo intento ahora?
Tal vez porque se encuentra en el umbral de lo definitivo.
Llegar y encontrarlo todo del revés tan solo por un día, dejar de sentirme atada a mi para dejarlo todo y borrar mi mente.
Llorar hasta que los surcos que me hagan las lágrimas se confundan con arrugas.
Despedirme de todo, de lo único que realmente deseo, de lo único por lo que me he esforzado más que nadie y a la vez todos consiguen.
Sentirme tan estúpida, inútil e inservible que me supere día a día.
Que cada palabra me hunda más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario