Y lo llaman libertad de expresión, o grandiosa utopía.
Donde quedó aquello en el momento en el que abriste la boca.
Sigue condenando a los demás a seguir tu estela, arrástralos, intentándolos hundir tan profundo como para ahogarlos.
Ya te darás cuenta de que ellos flotan mientras tu no eres más que un peso muerto.
Que a pesar de nuestros intentos, pesas más que mi pesar lo que es tan pesado, que ya no lo soporto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario