El sonido del silencio, es la melodía más aterradora cuando esperamos entre la penumbra los rumores de una conversación ajena en una habitación contigua.
Que lo que puede pasar en cuestión de minutos, condiciona meses de un arduo proceso desesperante.
¿Una casualidad o la rutina desconocida cruzándose en mi camino?
La puerta abierta que me descubre ante los que me conocen, casi 16 años...y que más da, si tendré los que los demás me pongan, para que además decidan por mi.
Soy yo, persona, adolescente.
Soy yo y he sido yo siempre, niña, trasto, bicho, yo y siempre individual dejar de compararme con lo poco que conocéis de los demás incluyendome...
Todo esto es por una noche...En la que un estetoscopio, pegado al parqué por el que hay una cámara de aire que une la habitación de mis padres con el pasillo me dejó escuchar una conversión....
Puede que no sea lo mejor, que seguramente sea mejor hablarlo directamente sin tapujos y a pesar de ello y siendo consciente de todo seguir haciéndolo.
Sueños, ideas, locuras e impulsividad. Todo junto y concentrado en un metro sesenta y cinco
miércoles, 30 de noviembre de 2011
domingo, 27 de noviembre de 2011
volver a patinar
Ingravidez, durante unos segundos no sentir nada, ni siquiera miedo al suelo cuando desciendas.
Durante esos segundos las miradas punzantes de quién lo ve no te impartan en absoluto, estás tan centrada que el volar es lo único que te importa.
Demasiado tiempo añorando esta sensación, y ahora encontrarme con el programa de patinaje sobre hielo.
Espalda recta!
Levanta!
Ese pie!
Tan solo un año con las ruedas acopladas a mis pies y tres entrenadores, un ascenso. Desde dos dedos rotos a un labio partido.
Y aún así esas ganas de seguir volando después de años sin intentarlo me recorren...de tal manera que sin querer, tengo una y otra vez los mismos deseos de repetirlo, de saltar, de volver a volar y caerme tantas veces como para que no me levante porque no me haga falta para seguir en el aire.
Durante esos segundos las miradas punzantes de quién lo ve no te impartan en absoluto, estás tan centrada que el volar es lo único que te importa.
Demasiado tiempo añorando esta sensación, y ahora encontrarme con el programa de patinaje sobre hielo.
Espalda recta!
Levanta!
Ese pie!
Tan solo un año con las ruedas acopladas a mis pies y tres entrenadores, un ascenso. Desde dos dedos rotos a un labio partido.
Y aún así esas ganas de seguir volando después de años sin intentarlo me recorren...de tal manera que sin querer, tengo una y otra vez los mismos deseos de repetirlo, de saltar, de volver a volar y caerme tantas veces como para que no me levante porque no me haga falta para seguir en el aire.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
de nuevo el techo
Abro los ojos y de nuevo el techo. Con la escayola bañada en el azul que elegí hace tan solo un par de años.
Una cama nueva, diferente, no como la que me arropaba en algún berrinche correspondiente a mi edad. Ahora es otra, otra cama la que soporta todo mi peso, el de mis sentimientos y el de los años que cargo, que aún son ligeros.
Noches transformadas en trances, en segundos interminables y eternos, pegajosos y melancolicos.
Siento la extrañeza de la gente. Duermiendo bañada en lágrimas, tantas que acaban por ser solo humedad.
Siento la extrañeza de la gente. Duermiendo bañada en lágrimas, tantas que acaban por ser solo humedad.
No soy capaz de llorar o gritar tanto en silencio. Me quedo afónica y me es muy difícil mencionarlo.
Porque he sido yo, la que sigue, la que lo tiene que hacer, pero solo por eso, ser yo.
Incluso, me estoy metiendo en mi papel, tanto que ya es lo único que se hacer y lo poco que recuerdo diferente, lo olvido con cada día que pasa.
Incluso, me estoy metiendo en mi papel, tanto que ya es lo único que se hacer y lo poco que recuerdo diferente, lo olvido con cada día que pasa.
Pero desde que te conozco esas noches se pasan antes.
Pensar en ser capaz de llorar una noche entera,a tu lado, hasta que deje de temblar y de retorcerme por esos sentimientos para abrazarte y dormir más tranquila que nunca.
Ssolo el pensarlo, mece mi mente para auyentar mis lágrimas.
Pero no puedo, no soy capaz y no creo que pueda hasta dentro de mucho.
Y aún con ello, no imaginas, lo que pueden mejorar esas noches por el simple hecho de haberte conocido.
Pensar en ser capaz de llorar una noche entera,a tu lado, hasta que deje de temblar y de retorcerme por esos sentimientos para abrazarte y dormir más tranquila que nunca.
Ssolo el pensarlo, mece mi mente para auyentar mis lágrimas.
Pero no puedo, no soy capaz y no creo que pueda hasta dentro de mucho.
viernes, 18 de noviembre de 2011
hojarasca
Siento más de lo que podría confesarte.
Sé que es poco lo que puedo decir u ofrecer, que no soy una de esas chicas de pasarela con la piel de porcelana y los labios brillantes como rubís. Que casi tengo más defectos que virtudes. Que soy más nervio que persona y que por lo que me dices, tengo más corazón que pecho y ya es decir.
Con ganas de agarrarte la sudadera, tirarte en la hojarasca del parque, anudar los cordones de tu capucha y aprisionar cada resto de nuestra cordura en una caja de nubes en lo mas alto del cielo.
Sé que es poco lo que puedo decir u ofrecer, que no soy una de esas chicas de pasarela con la piel de porcelana y los labios brillantes como rubís. Que casi tengo más defectos que virtudes. Que soy más nervio que persona y que por lo que me dices, tengo más corazón que pecho y ya es decir.
Con ganas de agarrarte la sudadera, tirarte en la hojarasca del parque, anudar los cordones de tu capucha y aprisionar cada resto de nuestra cordura en una caja de nubes en lo mas alto del cielo.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
Tinta
La tinta se desplaza de un lado a otro, parece impregnar todo con unas definiciones que no se aproximan a la realidad en la que me encuentro. Describo un puente por encima de las nubes, y en sus bases el mar lo arropa una y otra vez.
Cuando la marea lo acompaña lo roza, lo acaricia y al bajar lo abandona esperando regresar.
La melodía que el viento susurra entre los muros que cubren el camino desgastado, es simplemente misteriosa viene del este al igual que la luz del sol que despierta.
A pesar de esa imagen, ese lugar, ese aislamiento en un mundo casi perfecto, me resulta tétrico, casi marginal.
Cuando la marea lo acompaña lo roza, lo acaricia y al bajar lo abandona esperando regresar.
La melodía que el viento susurra entre los muros que cubren el camino desgastado, es simplemente misteriosa viene del este al igual que la luz del sol que despierta.
A pesar de esa imagen, ese lugar, ese aislamiento en un mundo casi perfecto, me resulta tétrico, casi marginal.
deslumbradora
La tez pálida cubre su frente aún resplandeciente, que por el peso de los años parece entristecerse.
Curvas sobre puestas, arrugas marcadas que dejan un vago recuerdo de la belleza de su juventud y realzan la que posee, una luz deslumbradora.
¿Quién dice que al envejecer se apaga?
Para mi se enciende, ese aspecto, esa mirada que se queda dibujada en mi pupila cada vez que me enfocas y te descubro.
Tus años están a tu lado y las perdidas se hacen presencia en tu rostro que cada vez se ve más afectado, por una perdida más, lenta y progresiva, inevitable y dolorosa.
Darte cuenta no solo de ello, sino de que acompañaras a esa perdida hasta que dejes de recordarla.
Curvas sobre puestas, arrugas marcadas que dejan un vago recuerdo de la belleza de su juventud y realzan la que posee, una luz deslumbradora.
¿Quién dice que al envejecer se apaga?
Para mi se enciende, ese aspecto, esa mirada que se queda dibujada en mi pupila cada vez que me enfocas y te descubro.
Tus años están a tu lado y las perdidas se hacen presencia en tu rostro que cada vez se ve más afectado, por una perdida más, lenta y progresiva, inevitable y dolorosa.
Darte cuenta no solo de ello, sino de que acompañaras a esa perdida hasta que dejes de recordarla.
lunes, 14 de noviembre de 2011
horas eternas
Que ganas de verte...
Estas en alguna clase, de algún pasillo por los que los dos caminamos. A veces incluso compartimos el destino de nuestros pasos.
Abrazarte porque ya he pasado el examen y me da igual suspender o aprobar. Que lo único que quiero es verte un rato, entre clase y clase, acariciarte el pelo y que me hagas reír.
No volver a dormir nunca más con nervios, porque me hablas con tu paciencia y tu voz de cuenta cuentos, que aunque no consigas que me duerma, tu voz embaucadora me conquista noche tras noche incluso cuando la luz aun brilla.
Porque no te he visto y teniéndote tan cerca no me atrevo a que estés incomodo o que te lo pienses antes de besarme.
Esperar...una hora más...eterna.
De las que ya llevo cinco acumuladas.
Estas en alguna clase, de algún pasillo por los que los dos caminamos. A veces incluso compartimos el destino de nuestros pasos.
Abrazarte porque ya he pasado el examen y me da igual suspender o aprobar. Que lo único que quiero es verte un rato, entre clase y clase, acariciarte el pelo y que me hagas reír.
No volver a dormir nunca más con nervios, porque me hablas con tu paciencia y tu voz de cuenta cuentos, que aunque no consigas que me duerma, tu voz embaucadora me conquista noche tras noche incluso cuando la luz aun brilla.
Porque no te he visto y teniéndote tan cerca no me atrevo a que estés incomodo o que te lo pienses antes de besarme.
Esperar...una hora más...eterna.
De las que ya llevo cinco acumuladas.
domingo, 13 de noviembre de 2011
brutal
El escalofrío camina despacio desde la nuca para pasearse por mi espalda y separarse en mis brazos, llegando a los dedos fríos y temblorosos.
Solo despuntan un par de estrellas y la calma del invierno lentamente se aproxima entre los susurros de las hojas secas que caen bailando con la brisa efímera, entre el bao de las respiraciones, entre la condensación de los cristales que se empañan y el calor de las castañas que queman la palma de mi mano.
Que fácil parece crear una situación en tu mente, hasta que deseas cumplirla pasarla a una forma material y asegurarte de todo aunque se te escape de las manos.
De que por una razón u otra los pequeños detalles sean los que quieres, porque forman parte de nosotros, hasta LES hacemos sin pensar, solo por costumbre (pez). mientras que los demás son modificados por circunstancias ajenas.
Poder compartir ese momento, día o simplemente sueño con él para comprobarlo...para saber que aunque todo salga mal te encantará, lo pasaras mejor que nunca y todo porque como siempre él salva las situaciones aunque sea con un "¡Muerte y destrucción!".
Con todo y por eso eres así.
Posdata: pez = leismo/laismo (es uno de esos detalles)
Solo despuntan un par de estrellas y la calma del invierno lentamente se aproxima entre los susurros de las hojas secas que caen bailando con la brisa efímera, entre el bao de las respiraciones, entre la condensación de los cristales que se empañan y el calor de las castañas que queman la palma de mi mano.
Que fácil parece crear una situación en tu mente, hasta que deseas cumplirla pasarla a una forma material y asegurarte de todo aunque se te escape de las manos.
De que por una razón u otra los pequeños detalles sean los que quieres, porque forman parte de nosotros, hasta LES hacemos sin pensar, solo por costumbre (pez). mientras que los demás son modificados por circunstancias ajenas.
Poder compartir ese momento, día o simplemente sueño con él para comprobarlo...para saber que aunque todo salga mal te encantará, lo pasaras mejor que nunca y todo porque como siempre él salva las situaciones aunque sea con un "¡Muerte y destrucción!".
Con todo y por eso eres así.
Posdata: pez = leismo/laismo (es uno de esos detalles)
miércoles, 9 de noviembre de 2011
caricias, favores y verdades...
Las palabras de tus labios suaves, pálidos, dulces e incorregibles se disparan lanzándome mensajes, pero cuando los recibo no son impactos, más bien caricias, favores y verdades para tus ojos por tu corazón anonadado por...
¿Qué más da?
Tus manos no son manos, son algo indescriptible que con su contacto sobre la tela que tapa mi estómago me transmiten la única calidez que después de todo, por mucho que intenta evitar soy incapaz de ignorar.
Morfeo
Morfeo me ha vuelto a dejar tirada a oscuras en el lecho de mi cuerpo enredado en las sabanas dando vueltas impaciente por un amanecer que no llega, por un amanecer abriendo los ojos en tu pecho, con una mano sobre mi pelo, destapados y arropándonos con nuestros cuerpos.
Abro los ojos una vez más pero la misma oscuridad que antes reflejando la soledad de mi cama.
Telarañas de sueños sobre mi cama, los que ya no imagino porque solo uno de ellos se repite en mi inconsciente impregnando polvo en las estanterías, entre ellas, los marcos con las sonrisas de una niña que solo era feliz.Quién diría que es difícil soñar o que incluso prefieres no hacerlo.
¿Por qué todo el mundo cree que los únicos sueños que se pueden odiar son las pesadillas?
Te puedo asegurar que no...cuando un sueño es tan dulce que cuando despiertas prefieres seguir dormido, tu verdadera pesadilla es el mundo en el que vives.
Pero aún no he descubierto que sensación es peor, darme cuenta de lo que se me cruza en la cabeza al pensar en ello o el despertar noche tras noche sintiéndolo tantas veces que te aterra dormirte de nuevo.
La solución temporal...seguir soñando una vez despierta, mientras camino, mientras hablo, mientras crezco.¿Alguna otra?
no existir
Siento que me rindo, que no he podido hacerlo, que lo he perdido poco a poco y por mi culpa al dejarlo pasar sin arriesgar.
Pasar el tiempo a oscuras, en una cama como esta desde la que escribo y llegue el momento sin que estés presente.Con la adrenalina incrustada en el cerebro evitando ver lo que ocurre y actuando por instinto.No todo eso no lo siento, al contrario todo me sobrepasa y retrocede para repetirse y pisotearme un poco más.
No soportar la presión ni la tristeza.Que todo te engulla para devolverte a la realidad en algún momento.
Llorar en silencio porque sabes que ya es tarde para arrepentirse.
Plantearte todo de nuevo y dudar de si es lo correcto y ante todo lo que hacer después, cuando lo que más querías se te escapa entre las manos, despacio, haciéndote recordar lo que sigues siendo, nada.
Sin saber que hacer más tarde me limito a no hablar, no moverme, intentar no existir en el lugar que supuestamente me corresponde.
jueves 13
Surca los mares de mi mente, cabalga sobre mis pensamiento atravesando la barrera que nos separa y cúbreme con tu manto como el anochecer que tapa el cielo en el reflejo de las agujas del reloj.
Hazme recordar porque lo intento aunque falle una y otra vez.
Hazme recordar...pero no me dejes sentir.
No puedo aparentar, sonreír que el mundo te mire con los mismos ojos, indiferente a todo lo que te ocurre, menos tú que entiendes cada latido de mi corazón ralentizado.Con un grito ahogado en mi boca convirtiéndose poco a poco en el sollozo que llena la noche en el silencio sepulcral de mis sentimientos, cada lágrima amortiguada por la suavidad de la almohada.
Mientras la noche me calma y tu duermes.
martes, 1 de noviembre de 2011
en tren
Las puertas se cierran lentamente, mientras el pitido incesante se repite hasta que están completamente unidas para no separarse hasta llegar al siguiente anden.
El tren se pone en marcha con su rutinario traqueteo, la brisa se convierte en tornado al chocar contra su superficie y la lluvia parecer tener más fuerza al ver que nos separamos.
Mis ojos buscan los tuyos en la soledad que me queda, sentada dirección desconocida.
El rumbo de los pasos de un gigante de metal, con sus rugidos en el vacío de los espacios entre los rayos de la tormenta que no cesa. Sin la mano templada sobre mi regazo cuando miro por el cristal empañado por el bao que mi respiración desprende y coloco mis parpados en el frío cristalino artificial que me encierra y me separa de las gotas que luchan por rozarme.
Con la felicidad en los labios, la tristeza en mis lagrimas y la ilusión de la mano.
Así son las despedidas cuando no estas.
El tren se pone en marcha con su rutinario traqueteo, la brisa se convierte en tornado al chocar contra su superficie y la lluvia parecer tener más fuerza al ver que nos separamos.
Mis ojos buscan los tuyos en la soledad que me queda, sentada dirección desconocida.
El rumbo de los pasos de un gigante de metal, con sus rugidos en el vacío de los espacios entre los rayos de la tormenta que no cesa. Sin la mano templada sobre mi regazo cuando miro por el cristal empañado por el bao que mi respiración desprende y coloco mis parpados en el frío cristalino artificial que me encierra y me separa de las gotas que luchan por rozarme.
Con la felicidad en los labios, la tristeza en mis lagrimas y la ilusión de la mano.
Así son las despedidas cuando no estas.
Jueves
Tengo miedo de perder lo que no conocía, lo que no tenía. De que los días como hoy no lleguen entre las semanas.
Sin café rodeado de aviones hechos con servilletas o palabras dichas sin pensar, tonterías y esas caricias en las mejillas sonrojadas.
Sin tu sonrisa que hace a la mía salir volando, lejos, sola y a la vez contigo, con al lluvia y la humedad que ya no siento.
Sin café rodeado de aviones hechos con servilletas o palabras dichas sin pensar, tonterías y esas caricias en las mejillas sonrojadas.
Sin tu sonrisa que hace a la mía salir volando, lejos, sola y a la vez contigo, con al lluvia y la humedad que ya no siento.
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