Las palabras de tus labios suaves, pálidos, dulces e incorregibles se disparan lanzándome mensajes, pero cuando los recibo no son impactos, más bien caricias, favores y verdades para tus ojos por tu corazón anonadado por...
¿Qué más da?
Tus manos no son manos, son algo indescriptible que con su contacto sobre la tela que tapa mi estómago me transmiten la única calidez que después de todo, por mucho que intenta evitar soy incapaz de ignorar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario