domingo, 13 de noviembre de 2011

brutal

El escalofrío camina despacio desde la nuca para pasearse por mi espalda y separarse en mis brazos, llegando a los dedos fríos y temblorosos.
Solo despuntan un par de estrellas y la calma del invierno lentamente se aproxima entre los susurros de las hojas secas que caen bailando con la brisa efímera, entre el bao de las respiraciones, entre la condensación de los cristales que se empañan y el calor de las castañas que queman la palma de mi mano.
Que fácil  parece crear una situación en tu mente, hasta que deseas cumplirla pasarla a una forma material y asegurarte de todo aunque se te escape de las manos.
De que por una razón u otra los pequeños detalles sean los que quieres, porque forman parte de nosotros, hasta LES hacemos sin pensar, solo por costumbre (pez). mientras que los demás son modificados por circunstancias ajenas.
Poder compartir ese momento, día o simplemente sueño con él para comprobarlo...para saber que aunque todo salga mal te encantará, lo pasaras mejor que nunca y todo porque como siempre él salva las situaciones aunque sea con un "¡Muerte y destrucción!".
Con todo y por eso eres así.


Posdata:  pez = leismo/laismo (es uno de esos detalles)

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