lunes, 8 de agosto de 2011

provocando

Que triste es escuchar tu silencio, ignorando tu respiración a través del teléfono.
Imaginando esos ojos que describes, ámbar, intimidantes y misteriosos.
Sin poder abrazar, ni mostrarla cariño, mirándote desde donde me coloca....abajo, inferior, lejana y aturdida, al igual que los niños,asustada.
Una situación insoportable, que no abandona de mi mente, que los cristales atrapan y no dejan  escapar.
Mientras su nombre retumba una vez más en mi cabeza. 
Lo e oído bastantes veces como para que me suene extraño y aún no las suficientes como para que este salga disparado por mi boca.
Ella era todo, y lo seguirá siendo, nada acaba hasta que vuelve a empezar. Por ello un circulo no es perfecto, al menos no este, si lo fuera no te hubieses rebelado, rompiendo los borradores, que llenan los trozos de papel, colgados por las paredes sin ningún patrón lógico y mucho menos un origen considerable.
Los reaces, los mezclas y con ello no solo creas nuevas palabras o historias, también miradas y emociones que solo pueden avanzar, arrasando lo que encuentran y provocando la locura.

No hay comentarios:

Publicar un comentario