No puedo creerlo, no quiero hacerlo, como creer que el mundo es redondo, que te estas llendo en una espiral de sueño, que acaba en agujero negro.
Las palabras me oprimen, tantas en mi boca que solo puedo murmurar entre sollozos.
Una simetría inquietante en nuestros corazones que nos mantiene unidas, aunque yo corra para escapar de lo que me aterra...tan rápido que mis rodillas adelantan a mis piernas y mis pies no rozan las baldosas.
Y tu te enfrentas a ello, tumbada, dormida y tranquila en tu camilla, con una sola frase en tus labios:
Alba dame tu mano.
Mucho ánimo, de veras. Verás como todo mejorará y saldrá bien ^^
ResponderEliminar